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sábado, 13 de marzo de 2010

Planteamientos curiosos: Marihuana mon amour (3º parte)

A finales de los años 60 la revolución social provocó que los intentos de las cintas panfletarias de décadas anteriores no surgieran el efecto deseado y la juventud se tomara como algo completamente normal fumarse un porro, aun así continuarán apareciendo cortos y largos vetando la hierba y advirtiendo a la juventud de su problema al acercarse a esta droga. Además, hay que añadir la incursión en la sociedad de la delirante sustancia del Dr. Hofmann, es decir el LSD o dietilamida de ácido lisérgico, que se encumbraría como la droga peligrosa y a temer. Pero, claro, la marihuana continuaría siendo la protagonista en todas las fiestas, haciendo reír a quien no quiere. Es a partir de este momento que el cannabis se vuelve un poco menos dañino al tener grandes competidores como los ácidos, pero la hierba se convertiría en el símbolo máximo de una oleada de libertarios: los hippies. No os engañéis: los hippies de los 60 son los grandes empresarios y políticos derechistas que persiguen actualmente lo que en su día pregonaron.


Especial atención merece Marijuana (1968) de Max Miller, donde Sonny Bono -es decir la expareja sentimental y artística de Cher- ofrece un documento vilipendiado por el público debido a su falsedad en la manera y en la forma en que el cantante muestra su alegato contra la marihuana. Al principio del metraje se advierte que el consumidor es el principal responsable del problema y es él quien debe decidir si el cannabis es bueno o malo, recreando una comparativa con otras drogas, como el alcohol. Todo se derrumba cuando se ofrecen las verdaderas intenciones y es el propio Bono quien, con ojos, tez y voz de haber fumado más de un porro nos advierte de la peligrosidad de la hierba. Aquí tenéis el testimonio:




Humo de Marihuana (1968) de Lucas Demare es una cinta argentina que no es otro producto que un remake de Marihuana (1950) de León Klimovsky, aparecida en la 2ª parte de esta serie de posts.
Parece ser que no habían suficientes guiones como para que la industria cinematográfica decidiera modernizar la lucha del Dr. Urioste contra la adicción de su mujer. Lo más curioso es que para algunos círculos de la crítica este film está considerado como una de las mejores películas argentinas de la historia.


I love you, Alice B. Toklas! (1968) de Hy Averback contiene una premisa que para el espectador actual es una comedia y de las gordas: un hombre que consume pasteles ve cómo su apetito aumenta considerablemente, asimismo empieza a deshinibirse de manera radical con las chicas. La razón: alguien está condimentando sus comidas con un ingrediente fabuloso.
Todas estas situaciones provocarán unas situaciones hilarantes dando pie a una comedia que pone como ejemplo -por primera vez- la marihuana como detalle anecdótico para arrancar historias cómicas. Algo hartamente usado en la actualidad en series y largometrajes.
Peter Sellers se encargará de llevar a cabo los gags más desternillantes. Ya aparece aquí el personaje del hippy como consumidor habitual de hierba.
Mirad el trailer, que no está nada mal:




Parece que la marihuana está cambiando su rol como droga intocable y a la que sólo se le pueden achacar problemas: puede haber horas de diversión.


MaryJane (1968) de Maury Dexter es una cinta exploitation sobre los efectos nocivos del monstruo verde. Un profesor de arte intenta convencer a sus alumnos que la marihuana no es una droga o una sustancia tan mala como la pintan, pues nos hace descubrir nuevas sensaciones. Una compañera de trabajo descubre a algunos de sus pupilos fumando cannabis y les revela el terrible destino que les puede producir la hierba en sus vidas. Para ello hará todo lo posible para que dejen la diversión para otro momento. Una historia ya muy gastada en la cantidad de películas que hemos visto a estas alturas.
Por el cartel podríamos aventurar que se establece un debate entre las dos opiniones; no es así, pues prevalece la prohibitiva.


Free Grass (1969) de Bill Brame contiene ya un título bastante claro del tema sobre el que va a girar la trama: Dean se zambulle en el mundo de los traficantes de droga con un camello sádico llamado Link. A partir de aquí todo serán problemas, pues para conseguir dinero fácil Dean deberá trasladar marihuana de México hasta Los Angeles, pero la muerte de dos agentes federeales complicará todavía más sus propósitos, desembocando todo en una historia de acción. El LSD hará su aparición, aunque lo más interesante es que el protagonista tendrá que ofrecer hierba gratis a los hippies para deshacerse de las pruebas que lo incriminarían como traficante.


De Easy Rider (1969) de Dennis Hopper se podría decir que es el primer testimonio que inicia la oleada de apologías a la marihuana. Aunque la hierba no se utiliza como motor principal del film es importante el papel que adquiere y que la convertirá en símbolo de la contracultura. Dos jóvenes, Billy y Wyatt, deciden dar rienda suelta a sus ansias de libertad recorriendo gran parte del continente norteamericano hasta llegar a New Orleans para celebrar el Mardi Gras. Para efectuar este objetivo deberán vender droga para hacerse con unas motos chopper y encontrarse con todos los estratos de la sociedad del momento: hippies, conservadores, etc. Cuanto más avancen hacia el interior de USA, peor serán considerados por la población.

La próxima entrega sobre la marihuana versará sobre el prolífico mundo de los panfletos y ficciones en la década de los 70. Los ejemplos estarán cada vez más inclinados hacia la apología, aunque con sorpresas de algunos estamentos que continúan su lucha contra el demonio verde.