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domingo, 8 de junio de 2008

Planteamientos curiosos: hostilidad y encierro

Es gratificante ver cómo una película inicia su historia a partir de un hecho insólito que supone un reto para los protagonistas y para el propio espectador, que se ve inquieto ante un hecho increíble o de difícil solución. Muchas películas he propuesto en este blog que se basan en ello y ahora os voy a dejar una pequeña muestra de inicios de guión, como mínimo, curiosos. Estas películas parten del hecho ya conocido de "personas que se encuentran encerradas o inquietas en un lugar hostil". Esta será la primera parte de un serie de entradas que versarán sobre el tema de los planteamientos curiosos, el resto irán apareciendo cada cierto tiempo. Empecemos con esta retahíla de largometrajes recomendados:

Three (2006) de Stewart Rafill es un film que parte de esta sugerente premisa: dos parejas hacen un viaje en yate acompañados por los dueños del navío y un cocinero que, justo antes de partir, se ha peleado con su novia y ésta lo ha maldecido. En un momento en plena mar el yate se incendia y todos deben abandonarse en las profundidades del mar. Una de las mujeres naufraga en una isla desierta y da a todos por muertos, hasta que al cabo de unos días se encuentra nadando al cocinero. A partir de aquí empezará una relación amorosa entre ellos, pues ya dan por perdidos al resto de sus compañeros. Intentarán sobrevivir como puedan hasta que un buen día aparecerá herido entre unas rocas el marido de ella. Aquí empezará el gran reto de convivir con la difícil situación de que el marido les acechará celoso por lo que han hecho. Hará todo lo posible por salir de la isla sin ellos y sin pedir ayuda pero, al mismo tiempo, les privará de toda supervivencia. ¿Qué hacer cuando en una isla convives con tu peor enemigo al lado? Aquí se iniciará una lucha sin tregua.

Mentes en blanco (2006) de Simon Brand da otra vuelta de tuerca a las películas de personas encerradas sin saber por qué están allí. Un grupo de hombres se despiertan dentro de una nave industrial cerrada a cal y a canto; no pueden salir de allí. No recuerdan quiénes son ni qué hacen allí (la explosión accidental de una bombona de gas les ha dejado el cerebro dañado). Uno de ellos está atado a una silla y otro se está muriendo de un disparo y porque está atado a una escalera. Uno de los protagonistas oye el timbre de un teléfono y una voz le dice que al cabo de unas horas vendrán a recogerlos, pero que han de terminar su trabajo. Al no entender la situación, uno de ellos encuentra un periódico donde pone (uno de ellos sale en la foto) que un grupo de secuestradores ha capturado un empresario y no se sabe dónde lo tienen retenido, sólo se conoce que si no reciben una cantidad de dinero lo matarán al día siguiente. Por tanto, han de decidir quiénes son los secuetradores y quiénes las víctimas, todo esto antes de que lleguen los supuestos desconocidos que forman parte del plan de secuestro. Atenazante hasta el último minuto de metraje.

9 extraños (2005) de Steven R. Monroe es un film donde 9 personas han sido raptadas y puestas en una mansión sin ventanas y absolutamente cerrada. El máster del enclaustramiento ha hecho todo lo posible para que nadie los vaya a rescatar: ha sobornado a todos sus familiares y todos han accedido; increíble. No recibirán ni una ración de comida y agua si no muere una persona, el objetivo será que el único superviviente se llevará un millón de dólares. Entre ellos hay un diseñador de ropa, un cura, una pareja, una concertista, un criminal, una delincuente, un policia y una modelo. Lo mejor del film: el final, que da un giro inesperado. En el largometraje aparece Kelly Brook que es la protagonista de Three.

Enemigo mío (1985) de Wolfgang Petersen es una película de culto de ciencia ficción donde se entabla una lucha entre los humanos y unos seres, con forma de reptil, que moran el planeta Dracon. Las dos especies se juegan la supervivencia o la absoluta extinción. Durante una cruda batalla entre un humano y un reptil con sus naves, éstas caen en un inhóspito planeta donde no vive nadie; sólo están ellos dos y han de aniquilarse o sobrevivir, se perseguirán por todo el astro peleándose. El dilema más profundo entre ellos dos se producirá cuando se planteen crear un pacto para sobrevivir de las difíciles condicones del planeta en el que se encuentran y la increíble determinación de si uno puede aniquilar al otro en cualquier momento que se despiste.

Estos son los films que proponen un punto de vista curioso al tema de los personajes que se ven obligados a vivir una situación difícil de supervivencia en unas condiciones de riesgo.

jueves, 26 de junio de 2008

Planteamientos curiosos: finales sorprendentes

Esta entrada sobre los planteamientos curiosos hermanará este término con el de los finales, que nadie podía preveer, a priori, viendo el film hasta el momento en que el largometraje parece girar la trama magistralmente hacia algo inesperado. Antes de todo, NO VOY A EXPLICAR EL FINAL, por supuesto, solo voy a sugerir que es impredecible. Hay muchas películas en los últimos 15 años que usan este efecto, voy a poner 3 que no son de las más conocidas; 2 de ellas no se puede preveer el final hasta el último minuto; la otra tiene una trama tan intrigante que nadie adivinaría la solución al enigma del guión.

Escalofrío (2002) de Bill Paxton y con guión de Brent Hanley relata la historia de un hombre (Matthew McConaughey, tal vez el mejor papel que ha interpretado en su vida) que se dirige a una comisaría del FBI para explicar al agente encargado del caso del asesino de "La mano de Dios" quién es realmente el culpable. Para ello deberá relatarle su infancia, pues su padre es quien cometió los asesinatos. A partir de aquí (esto es solo el principio) la historia cobrará unos tintes absolutamente inquietantes y memorables en los guiones sobre las motivaciones de un asesino. La principal razón del aniquilamiento de personas inocentes radica en que el asesino obedece a una luz celestial que se le aparece y que le dicta una lista de personas que merecen morir. La infancia de los hermanos Meiks se volverá un calvario con semejante padre, que vive trastornado, pero convencido de sus alucinaciones. El final no es predecible hasta el último minuto; absolutamente maestro. Muy recomendada.

Misteriosa obsesión (2004) de Joseph Ruben y con guión de Gerald di Pego es un film que reta al espectador de una manera muy contundente. Si a alguien le explicaramos el curioso planteamiento nadie adivinaría nunca el desenlace, lo he comprobado. Telly Paretta (Julianne Moore) vive en una profunda depresión desde que su hijo pequeño, Sam, muriera en un accidente de avión. Después de 14 meses no consigue levantar cabeza y su psiquiatra le recomienda olvidar y deshacerse de todo lo que tenga que ver con su hijo. Ella se negará en rotundo hasta que un buen día nadie de su alrededor recuerde que Sam haya existido alguna vez (desaparecen las fotos, su cuarto, ...). Creyendo que vive en una especie de sueño o alucinación paranoide, verá como al cabo de los días su marido no la reconoce como su mujer, ni su psiquiatra la recordará como paciente. Todo cogerá un tono rompedor cuando un conocido suyo que pasó por lo mismo, Ash Correll (Dominic West), empiece a recordar algo... Reconozco que este film rompe las reglas de lo previsible, pues es imposible ni siquiera acercarse a lo que pasará en la segunda mitad del film y mucho menos del final. Muy recomendada.

La hora fría (2006) de Elio Quiroga es un film que transcurre en una casa lúgubre y húmeda donde moran una extraña comunidad de personas que viven atemorizadas por lo que sucede en el exterior. Aparentemente el mundo ha sufrido unas terribles guerras químicas y ellos intentan no tener contacto alguno con las víctimas para no sufrir las terribles consecuencias de padecer los efectos de la química en su cuerpo. A los del exterior los llaman los "Extraños" y "Invisibles" a un extraño fenómeno que ocurre con frecuencia, que es la intrusión de un aire gélido en su refugio que parece tomar la forma de un ente. Lo bueno de esta película es el increíble final y el no saber por qué esas personas están llevando un tipo de vida que cada vez se está volviendo más amenazante, todo tiene una solución lógica. Un film español poco corriente en la filmografía habitual del país.

Os he mostrado una pequeña muestra de films que encierran unas historias absolutamente impredecibles de principio a fin y que guardan un guión meditado y maestro.

sábado, 27 de febrero de 2010

Planteamientos curiosos: Marihuana mon amour (1º parte)

Esta nueva entrega de los planteamientos curiosos tendrá como hilo conductor el uso de la marihuana en el séptimo arte para diferentes fines como el panfletarismo, el documental, la apología o la construcción de ficciones. En esta primera parte me dedicaré a escrutar las cintas entre los años 30 y 40.
La marihuana siempre ha sido una droga muy controvertida y discutida en todos los estamentos de la sociedad, debido a que nunca ha satisfecho por igual a todos los ámbitos de la población, como sí lo ha hecho el tabaco o el alcohol. Sus virtudes y sus defectos aún hoy siguen siendo motivo de disputa, pero ¿cómo se trataba esta droga en las décadas de los 30, 40, 50 ... hasta la actualidad?
El ministro de propaganda de la Alemania nazi, Joseph Goebbels, dijo una vez que "si una mentira se repite las suficientes veces, acaba convirtiéndose en la verdad" (esta referencia se puede ver por la red con algún cambio, o incluso atribuida a Napoleón). Esta frase bien podría ser el eje conductor de los ejemplos que voy a tratar en esta parte: no importa lo que digas, si conoces el modo de convencer al que te escucha, manipulándolo a tu antojo. Sabiendo quién sostuvo esta afirmación podemos aventurar qué estratos de la sociedad y de la política norteamericana crearon y promovieron estas cintas panfletarias: la ultraderecha.
Este post se dedicará exclusivamente a tratar algunas cintas que fueron promovidas por diferentes estamentos que tanto demonizaron el tema.

Marihuana (1935) de Dwain Esper trata el tema sin ningún conocimiento sobre los efectos reales de la marihuana. Este film, con tintes de documental panfletario, muestra la exagerada historia de Burma, una chica de buena familia que de tanto salir con sus amigos y fumar hierba se vuelve una mujer completamente desquiciada. Acaba embarazada y soltera, dando su hijo en adopción para convertirse ella en una traficante.
Si este guión no os parece estrambótico, mirad el film, que aquí he puesto lo más delicado. Panfleto barato de la ultraderecha norteamericana, y ¿qué esperabais?


Reefer Madness (1936) de Louis J. Gasnier -film tratado en este blog- es el prototipo de documental que de tan desorbitado en sus propuestas y en su tono, se ha tornado en su contra todo lo que pregonaba, pues se ha vuelto una cinta de culto para todo el amante tanto de la marihuana como de la comedia. Presuntamente fue hecho para alejar a los jóvenes de esta droga, aduciendo razones como que es más endiabladamente adictiva y peligrosa que la cocaína y la heroína juntas, y que vuelve a un demente, un loco y un asesino a todo aquel quien la prueba.
Gasnier domina el terreno del humor sin saberlo.


Mariguana: el monstruo verde (1936) de José Bohr es un claro ejemplo de la idiosincrasia del creador metomentodo, pues en esta cinta es director, actor, productor, guionista y compositor. Nada menos.
Cinta mexicana que narra la desgracia de un policia, el mismo Bohr, que se vuelve adicto a la marihuana y que sólo le comportará frecuentar malas compañías. El protagonista terminará formando parte de una de las mafias que intentarán abonar la sociedad con la monstruosa hierba verde. Haciéndose pasar por el "gringo Daniel", dará la vuelta a todas las expectativas vitales que tenía por delante.
Por cierto, la imagen es del propio director.


Assassin of Youth (1937) de Elmer Clifton es otro testimonio muy parecido (demasiado) a la totémica Reefer madness. Propagandístico y panfletario, este largo propone una historia que se centra en el periodista Art Brighton y su diatriba contra la marihuana, que ha subyugado a una joven, Joan Barrie, heredera de la fortuna de su abuela y acosada por su prima Linda y su marido para gastar todo su dinero en la mafia de la droga más diabólica, asesina de la juventud, como reza el título del largo.
Para Clifton, los estragos que causa el diablo verde son mucho peores que juntar todas las patologías mentales existentes aderezadas con todas las drogas del mundo.
Imaginación no le faltaba.


Devil's harvest (1942) de Ray Test es la enésima incursión en la investigación de los desastrosos efectos de la marihuana como inicio para una vida encaminada hacia la total perdición. Aquí se radiografían escenas memorables: jóvenes sucumbidos a días eternos de fiestas, asesinatos provocados por la hierba, etc.
Creo que a estas alturas la ficción se mezcla tan sutilmente con la propuesta documental que para un espectador de la época era imposible discernir un género del otro.
El cartel de la película lo dice todo: el demonio es de color verde y nos abraza con sus fauces para guiarnos a una condenación de pecado, degradación, locura y libertinaje. Qué bien suenan estas palabras...


She shoulda said no! (Ella debió decir ¡no!, 1949) de Sherman Scott es otra ficción creada con el mismo propósito que las anteriores. Anne Lester, una desdichada huérfana que vive para pagar los estudios de su hermano, conoce un vendedor de marihuana, Markey, quien la invita a una fiesta donde se consume esta droga. A partir de este momento Anne inicia su personal caída a los infiernos, pues descubrirá que toda la represión sexual se torna en promiscuidad. Si hasta aquí todo son virtudes; luego vienen los inconvenientes: pierde el trabajo, se vuelve vendedora de marihuana, sufre enfermedades mentales y la encarcelan.
Parece ser que el celebérrimo actor Robert Mitchum promovió esta cinta, donde, según él, se trasluce su lucha contra el demonio verde y su arresto por posesión un año antes.


Son tan exagerados los testimonios que os he mostrado que en la actualidad se han convertido en una suerte de cintas cómicas, donde el mensaje fundamental que se quería transmitir se transforma en todo lo contrario y mucha gente disfruta viéndolas mientras se fuman un porro. Las vueltas que da la vida, pues se podría decir que la frase de Goebbels queda totalmente refutada.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Planteamientos curiosos: sociedades futuribles

La distopía es un término que indica lo opuesto a una utopía, es decir, lo contrario a una sociedad ideal: opresión, totalitarismo y apocalipsis. Voy a proponer algunos ejemplos de films que plantean posibles sociedades del futuro encaminadas hacia el dominio de los sentidos, la humanidad y el individualismo, a partir de diferentes artimañas. Visiones apocalípticas del orden social que pueden muy bien adecuarse al camino que se está trazando en la actualidad. Sin duda, éstas son predicciones muy acertadas y verosímiles del rumbo en el que puede virar una sociedad como la nuestra. Un nuevo orden del mundo adueñado por gobiernos tiránicos hasta límites insospechados.


Metrópolis (1927) de Fritz Lang es la cinta precursora de este tipo de distopías. Basada en una novela de la esposa del director, nos muestra la urdimbre de una megalópolis del año 2026 disgregada en dos submundos: el interior, conformado por obreros que trabajan sin descanso y con la prohibición de salir al aire libre; el exterior, articulado por una élite de intelectuales poderosos a modo de paraíso. La ciudad de Metrópolis se verá desestabilizada cuando los obreros se rebelen, bajo las órdenes de un robot, contra el círculo dominante provocando una feroz lucha de clases. Los protagonistas -encarnados por una chica de clase humilde, María, y el hijo del gran dictador, Freder- intentarán redirigir la guerra hacia la armonía mutua de los dos bandos.


La isla (2005) de Michael Bay parece seguir la estela surcada por el film de Fritz Lang pero con un nuevo enfoque inteligente. En una sociedad dividida por dos esferas distintas -la isla y la tierra firme-, unos individuos, aparentemente escogidos como una élite, tienen la obligación de mantenerse sanos, dominados y observados por un mando que creará una suerte de lotería, donde los vencedores podrán ser liberados y entregados a la utópica isla. Este enclave será el único que se les prometerá como el único paraje no contaminado por un mundo que navega hacia su profunda extinción. Las verdaderas intenciones de este extraño juego competitivo sorprenderán a la única pareja, Lincoln Seis-Eco y Jordan Dos-Delta, que intentará escapar. Una maquiavélica artimaña.


1984 es una novela de George Orwell publicada en el año 1949, donde se crea no solo la imagen de un futuro apocalíptico de clases perfectamente jerarquizadas y esclavizadas, sino que también se produce una crítica de la sociedad en la que vivió el autor por esos años. Orwell imagina la figura del "Gran Hermano" y de la omnipresencia, es decir, un tirano que vigila a sus esclavos en tiempo real y por todos los rincones donde se encuentren. A modo de crítica en torno a la semejanza de la figura de un Dios, el amo se acaba adueñando de todos los sentidos de los ciudadanos, obligándolos a vivir trabajando y a ejercer un servilismo sin límites. La primera recreación cinematográfica vino a manos de Michael Anderson en el año 1956 y la segunda, a modo de broma empírica, el año 1984, a cargo de Michael Radford. También se hizo una versión para televisión en el 1954, por Rudolph Cartier.


Fahrenheit 451 (1966) de François Truffaut también está basada en una novela, esta vez del genial Ray Bradbury, del año 1953. El título hace referencia a la temperatura a la que empieza a arder el papel (233 ºC), vínculo necesario para hilvanarlo con el tema principal de la película. Una sociedad futura mantiene la rectitud y armonía de sus congéneros privándolos de cualquier creatividad artística y sentimental. La primera acción consistirá en crear un grupo de bomberos que, paradógicamente, queman libros. El objetivo será aniquilar cualquier pensamiento independiente del ser humano, dejando a manos este privilegio para las clases dominantes. La rebelión contra este nuevo orden del mundo provocará una de las mejores imágenes de la literatura y del cine: los libros vivientes. Quien haya leído o visto el libro o la película entenderá este concepto, que "encripto" para no desvelar el final.


Equilibrium (2002) de Kurt Wimmer es un ejemplo maestro sobre cómo acercar la visión distópica de Ray Bradbury en Fahrenheit 451 y de Aldous Huxley en el libro Un mundo feliz. Inédita en España, esta obra de culto muestra una sociedad privada de sentimientos mediante la inoculación de un fármaco llamado "prozium". Para no alterar el decurso de este hipotético equilibrio social, se queman todas las creaciones artísticas existentes, así se mantiene a la población fría e hierática. Una horda de extorsionadores, llamados "clérigos tetragammaton", lucharán contra el núcleo de la población que quiere preservar las obras hechas por el hombre durante la historia.
Vamos a admirar los primeros minutos del film, que yo titulé en su momento como: "El último hombre que vio la Mona Lisa".



El último ejemplo es Soylent Green (1973) de Richard Fleischer. Está basada en la novela Make room! Make room! (1966) de Harry Harrison y plantea también una sociedad distópica, esta vez del año 2022. El planeta se encuentra superpoblado de habitantes y, en consecuencia, sumergido en la más mísera pobreza. Los estragos en la humanidad por la falta de víveres provocará que los controladores del mundo creen un alimento llamado "Soylent Green", unas galletas que contienen unos ingredientes tan curiosos como espeluznantes, carne o restos humanos. Aquí también se recreará una sociedad dominada por la extorsión sistemática a cargo de la policia, la anulación de las creaciones literarias y, además, la degradación de la mujer como un mero objeto mobiliario. La similitud con nuestra sociedad se reflejará en la aportación de un mundo contaminado y en el ocaso de la extinción.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Planteamientos curiosos: pasiones sexuales y nuevos fetiches; cuerda bizarría

El apartado de hoy va a estar dedicado a 4 películas que retratan nuevos fetiches sexuales, algunos rayan la muerte de una de las personas implicadas; otros, la nueva frontera entre el dolor extremo y el placer. Excepto en un film, hay consentimiento entre las dos partes para emprender la experiencia. Una manera más que curiosa de experimentar el sexo, pero eso sí, aquí se raya lo macabro con la sexualidad extrema.

Feed (2005) de Brett Leonard es una nueva experimentación sobre los fetiches llegados a extremos extraños. Un policia que investiga casos de crímenes sexuales por vía Internet se encuentra con dos casos: el caníbal de Rotenburgo (la 2º película de este post) y un curioso hombre que encuentra su deseo sexual al hacer engordar hasta el límite mortal a sus amantes mientras lo graba para la red. El primer caso no puede resolverlo por el vacío legal; el segundo es el que centrará su deseo de penar y encontrar al culpable. Aunque hay consentimiento por la víctima, ve un matiz de perversión exagerada que quiere erradicar. La confrontación entre lo que ve y las relaciones sexuales que tiene él mismo con un chica le harán ver que la sociedad está experimentando nuevas fórmulas de masoquismo permitido.


El caníbal de Rotenburgo (2006) de Martin Weisz narra los hechos reales ocurridos en la mencionada ciudad en 2001, cuando Oliver Hartwin puso un anuncio en Internet pidiendo a alguien si quería ser comido por él como fantasía o deseo sexual. Así se hizo, y supuso un reto para la legislatura alemana y mundial sobre qué hacer cuando la víctima consiente o quiere que se cometa tal acto. El film se basa en la investigación de una estudiante de psiquiatría que quiere descubrir los motivos por los que el implicado llegó a hacer tal suceso e intenta reconstruir la historia completa. Se pueden entrever los motivos psicológicos por los que dos personas (una que necesita ser comida y otra comerla) se encuentran por necesidad pura y dura a causa de su doble vida y de la sociedad que les rodea. Oscura y fría película que trata un hecho sorprendente en todos los sentidos.


Zoo (2007) de Robinson Devor narra en forma de documental no explícito la experiencia real de Kenneth Pinyan, muerto por una perforación de cólon al mantener relaciones sexuales con un caballo. La cinta se muestra en forma coral de diferentes voces hablando sobre sus experiencias zoofílicas. Nos muestra las motivaciones de un hombre que lleva a cabo tal fetiche. A partir del suceso de Pinyan se prohibió la zoofilia en el estado de Washington (hasta en ese momento legalizada). Bizarro film que requiere de una contextualización para ser entendido y que deja perplejo a cualquier espectador. Una buena muestra de la estupefacción fue su presentación en el festival de Sundance. Algunos la mencionan como 'la tragedia sexual entre un hombre y un caballo'. Primera película no X que trata sobre el tema de las relaciones sexuales entre hombres y animales.


Crash (1996) de David Cronenberg, basada en la novela con el mismo nombre de J. G. Ballard, muestra una nueva forma de fetiche: las excitación por los accidentes de coche y el dolor intenso por las heridas que ello provoca. El film del genial director ahonda en un terreno oscuro donde se crea un submundo (como en las anteriores películas) que nadie puede ver a simple vista, un microcosmos invisible de gentes movidas por un deseo sexual muy particular y extremo. Un film perturbador pero con grandes dosis de ansias por alcanzar un objetivo que solo puede ser consolidado en toda su plenitud con la muerte más dolorosa. La cinta ganó un premio en el festival de Cannes de ese mismo año.

lunes, 23 de junio de 2008

Conmemoración



Como es ya un ritual en este blog, se conmemoran los 4 meses de vida de Monstruosinvisibles, una evolucionada etapa de la página ha creado nuevas secciones como "el video curioso de hoy" y los "planteamientos curiosos". Todo forma parte, al fin y al cabo, de las reflexiones sobre el cine más inquietante. El vídeo musical de este mes está a manos de la escena más sensual del cine contemporáneo, la danza de la serpiente de Salma Hayek en Abierto hasta el amanecer (1996) de Robert Rodríguez, con guión de Quentin Tarantino. La canción es "After dark" interpretada por el grupo Tito y Tarántula. Una curiosidad: el baile es pura improvisación de la actriz, Rodríguez la incitó a que lo hiciera, bonito nombre el de su personaje, Satánico Pandemonium. Unas imágenes que se han vuelto un icono del séptimo arte y que se perpetuarán en la memoria colectiva de los espectadores.

En el apartado de agradecimientos he de dar mi más sincera gratitud a todos los que habéis leído o comentado las entradas del blog, aportando vuestra opinión o parecer. Pero sobre todo hay que señalar la contribución de Cristina, de la web Pintura y artistas, que ha creado de forma magistral el logo de Monstruosinvisibles a partir de las imagenes de Candance Hilligoss en El carnaval de las almas y de Shawnee Smith en Saw. Esto no hubiera sido posible sin la inestimable ayuda del amigo Eldemo, del blog El cuarto del ocio. Muchas gracias a los dos. También doy mi bienvenida y agradecimiento a los nuevos bloggers que se han sumado a la experiencia Monstruosinvisibles: Moltisanti (Carrusel de series), Jm (Jmcontragarcía), Nico (Just: Nico Strike) y Taku (El panda rojo). No hay que olvidar dar las muchas gracias a los que siempre estáis en la lista de "Webs & Friends": Gisela, Sunne, Lestat (muchos ánimos), Giskard (escribe algo ya de una vez), Maryjane, Gerard, Salva y Yatebale. A todos va conmemorado este blog, muchas gracias.

Otra etapa conlleva cambios como los que hemos visto y la plasmación de esa evolución reside en la creación de un nuevo rincón de este microcosmos, esto se ha cristalizado en el nuevo blog Caribdis y Escila, un espacio de esparcimiento donde se encuentran los mejores relatos que se han escrito en la literatura contemporánea.

martes, 26 de agosto de 2008

Planteamientos curiosos: náufragos sin isla

Hoy esta sección recoge 4 largometrajes que utilizan el tópico del náufrago que deja su barco pero que, a diferencia del resto de films sobre el tema, no encuentran una isla donde aposentarse. Las 4 películas son muy distintas entre sí pero las une un motivo común: ¿qué hacer si estamos en alta mar y hemos tenido que dejar nuestra embarcación?

Náufragos (1944) de Alfred Hitchcock demuestra que es la forma más maestra de crear un ambiente hostil dentro de un espacio pequeño. Un grupo de pasajeros de un gran barco se ven expropiados de su navío cuando un torpedo de los nazis alcanza su nao. Todos mueren excepto unos pocos que alcanzan a arrimarse a un bote pequeño. Deberán ir recogiendo los pasajeros que sobrevivan y entre uno de los que se encuentran en el mar habrá el capitán alemán que les torpedeó. Así se establece un dilema crucial: ¿deben dejar vivir al soldado nazi o matarlo? Y si lo dejan en el bote, ¿deben dejar que les indique cuál es la ruta para sobrevivir en alta mar? Es el único que entiende de navegación. Toda una tensión se creará alrededor de los supervivientes que se verán obligados a convivir con su peor enemigo. Obra maestra y fundadora e innovadora de los largometrajes sobre naufragios. No hay isla alguna; solo pura tensión psicológica en medio del océano.


A la deriva (2006) de Hans Horn es la supuesta segunda parte de Open water, aunque no es una continuación, es otra historia sobre percances en medio del mar. En esta ocasión la situación no puede ser más desesperada y terrorífica: un grupo de amigos del instituto se reúnen para celebrar su encuentro haciendo un pequeño crucero en un yate. El problema estriba en que, jugando a tirarse por la borda, se dan cuenta que nadie ha tirado la escalerilla para volver a subir y el barco es demasiado alto para volver a bordo. Aterrador y atenazante relato que está basado en un hecho real y en un accidente que ocurre con más frecuencia de lo que uno puede creer, pues muchas de las muertes en alta mar se deben a este factor. La puntilla del guión alcanzará el clímax más alto cuando los personajes se cansen de nadar y no puedan hacer nada para salvarse a sí mismos, ni al bebé de uno de ellos que se encuentra en un camarote. Sublime. La tragedia de un error humano.


La primera parte de Open water (2003) de Chris Kentis engarza perfectamente con la última película que trataré.
En Open water podemos observar lo barato que puede llegar a ser un film de absoluto terror y que demuestra la realidad de una situación cruda y despiadada: una pareja se apuntan a una pequeña excursión submarina a bordo de un pequeño barco con otros turistas. La problemática estribará en el hecho de que el matrimonio se desvíe un poco de la ruta y el capitán del yate se olvide de ellos dejándolos perdidos en medio del mar. Sin poder volver a la playa, pues se encuentran demasiado lejos de cualquier lugar, se encontrarán en un dilema sin solución: permanecer en el agua y esperar. Nadie a la vista para rescatarlos y los grupos de tiburones empiezan a circundar la zona en busca de sus futuras presas. Desgarradora tragedia también basada en un hecho real.



El último ejemplo, Cámara oscura (2003) de Pau Freixas, parece retomar la situación inicial de Open water pero le da otra vuelta de tuerca. 5 tripulantes de un bote hinchable en busca de experiencias marítimas profundas ven como llega a ellos flotando el cadáver de un hombre degollado. Por un error humano el bote se hunde y se ven asolados en el mar más profundo hasta que avistan un buque de carga. Antes de avisar que van a subir observan cómo los tripulantes degüellan a bordo a unos hombres negros del Senegal y los tiran al mar. Entrando para no ser descubiertos, deciden escoger la única opción que tienen: quedarse en el barco a pesar de que puedan morir asesinados. Genial film español que denota que se pueden hacer buenos guiones de acción y tensión.

martes, 5 de agosto de 2008

Planteamientos curiosos: buenos remakes de terror

La continuación de esta sección viene esta vez con la idea de recoger 3 films de terror que tienen un sugerente punto de partida y final, pero que son remakes de películas antiguas. Lo más interesante es que, como ya dije en la entrada Funny & duplicate games, cuando se vuelve a filmar un largometraje normalmente se desgracia o se repite. En este caso se mejora, sin duda alguna.

La matanza de Texas (2004) de Marcus Nispel es una nueva versión del clásico de 1974 de Tobe Hoopper sobre el caso real de una de las masacres más bizarras de la historia. La cinta antigua puede no sorprender tanto al público novel, en general, debido a que muchos films hasta la actualidad han copiado y han vuelto más sangrientos los asesinatos. Pero esta nueva visión es relamente impactante, pues aporta a la historia unos tintes absolutamente atenazantes y desgarradores. Y, sino, fijaos en los primeros minutos y en los finales, donde se insertan filmaciones en blanco y negro. El trato de la tensión es absolutamente magistral, la actuación de unos jóvenes intérpretes no defrauda y la filmación es excelente. Todo es posible en el mundo del cine, incluso atreverse con los clásicos.


Las colinas tienen ojos (2006) de Alexandre Aja sin duda mejora, y de lejos, -por mucho que digan los críticos puristas (hay que ser un poco objetivo)- el film de Wes Craven de 1977. Aunque el remake utiliza algunos pequeños tintes típicos de las películas norteamericanas, ésta es una versión muy mejorada del precedente, que puede llegar a pasar por inadvertido, pues en el año 1985 el mismo Craven hizo una segunda parte que desmerece un visionado. La historia se basa en una familia que, intentando traspasar el desierto de Nuevo Méjico, acaban siendo saboteados en una tierra inhóspita y hostil a manos de unos extraños moradores. El guión está muy meditado en cuanto a los personajes (aparece 'Claire' de la serie "Perdidos") y la tensión es bastante demoledora. Las sangrientas muertes dan fe de ello. Otra apuesta a un remake que gana con creces a su precedente.


The ring (2002) de Gore Verbinski es tal vez el mejor caso de que una película se puede revisar y alcanzar las cotas de película clásica de terror. La versión original, Ringu (1998), inició lo que conocemos actualmente con la etiqueta de "terror japonés". Una nueva forma de entender el horror y con una iconografía propia y novedosa, sin duda. Lo que no hay que olvidar es que el film está basado en la novela homónima de Kôji Suzuki, no miento si digo que se trata de una de los mejores libros de terror que existen. Pues, si bien el film japonés y el norteamericano esconden rasgos oscuros de los personajes, el final del libro es de lo más impredecible que uno pueda leer. Aunque eso sí, lo que se ha conseguido con el remake norteamericano no se suele producir normalmente: las imágenes del vídeo prohibido, la actuación de Naomi Watts, etc. Supera en mucho a la original en japonés por muchos motivos. Maestra revisión para explotar el cine nipón al mundo entero.

sábado, 6 de marzo de 2010

Planteamientos curiosos: Marihuana mon amour (2º parte)

Después de la primera parte, que versaba sobre el uso de la marihuana en el cine durante los años 30 y 40, ahora le toca el turno a los años 50, pues es tal vez una de las épocas que más testimonios ha conreado sobre la desmesura a la hora de abordar el tema del cannabis en la juventud.

Marihuana -título original ya a estas alturas- (1950) de Leon Klimovsky es una cinta argentina que nos sumerge en un mundo plagado de demencia y surrealismo. Sino, advertid cómo se anunciaba en su época: "¿Qué es marihuana? Una legión de locos y alucinados, y una tragedia para el hombre que penetra en ella". Desde luego hay que reconocer el mérito que tiene el eslogan, porque tiene mucha fuerza. Quien escribió esto denota un uso magistral de la retórica clásica. La historia gira en torno al Dr. Urioste y su personal lucha contra la enfermedad que aqueja a su mujer: es adicta a la marihuana.



The terrible truth (1951) es una cinta de propaganda pura en contra de la hierba y que aporta un elemento más que no habíamos advertido hasta el momento: fumar porros es el primer paso para adentrarse en la heroína y esta pandemia de jóvenes que arruinan sus vidas con las drogas no está provocada por la educación o las malas políticas sociales, sino que... atención... está promovida por el Comunismo Ruso. Con esta hilarante premisa las risas están más que aseguradas para el espectador actual. Lástima que en la época y en USA no se viera de este modo, pues su diosa de la justicia estaba más ciega que nunca. Se buscaban enemigos ajenos para los problemas propios.


High School Confidential! (1958) de Jack Arnold tal vez sea el film más interesante de todos los que se han tratado hasta ahora y que más ríos de tinta podría provocar si no fuera porque en nuestro país -como es normal por la época en que transcurre- pasó y está pasando totalmente desapercibida. Tal es la ignorancia del director sobre los efectos del cannabis que admitió exagerar hasta la inverosimilitud muchos aspectos del guión, no sin antes soltar una frase para mí mítica: "desconocía absolutamente el tema de la droga y estaba por eso obligado a suponer la exactitud del guión. Hoy ya sé que no se ajustaba a la realidad". La historia se centra en un investigador que, queriendo descubrir el mundo de las drogas en los institutos, se hace pasar por un estudiante. Muy recomendable por absurda. Por cierto, en el film aparece ni más ni menos que Jerry Lee Lewis quien curiosamente un año antes se había casado con una niña de 13 años. Contrajo matrimonio cuando todavía estaba casado con su primera mujer. ¿Será él la persona indicada para alertarnos de la marihuana? Típica paradoja norteamericana.


The cool and the crazy (1958) de William Witney pivota sobre los problemas juveniles a la hora de ser popular y el fácil acceso a las drogas, donde según se asegura en la cinta fumando un porro uno llega a ser poco más que un drogadicto terminal.
Peleas callejeras, chicas guapas y rock and roll hacen de esta cinta un testimonio de culto para todo el amante de los films educacionales irrisorios. Brillante manera de educar a una sociedad, que ya estaba zozobrando desde la ley seca en los años 20 y 30.

Después de ver estos supremos ejemplos no podemos hacer más que buscarlos para conocer el punto de vista del espectador medio de la época.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Sesión de cine: Equilibrium

Debido a que, desde hace 6 años, ninguna distribuidora se ha dignado a comercializar en España el film que propongo hoy, he resuelto en colgarlo íntegramente por la red. Referenciado en 2 entradas de este blog, tituladas "Christian Bale" y "Planteamientos curiosos: sociedades futuribles", el largometraje no es otro que Equilibrium (2002) de Kurt Wimmer.


Película maestra, que fue desbancada del mundo comercial de las grandes empresas cinematográficas para no eclipsar la saga Matrix, donde se muestra detalladamente una sociedad distópica, dirigida por un líder que pretende conseguir la negación de los sentimientos en la sociedad mediante la violencia física y moral. La tensión entre el mundo de las ideas y el nuevo orden del planeta se enfrentarán en una vorágine desatada por las pasiones confrontadas por la negación de las mismas, de la dubitación del valor del arte en todas sus expresiones y de la demostración de un sistema político que ahoga a sus ciudadanos hacia el eterno ocaso.
Film excepcional en todas sus reflexiones y acciones.
Para verlo en formato full screen, sólo tenéis que dar al play y moveros por el menú que aparece por encima de la pantalla.

lunes, 30 de marzo de 2009

Planteamientos curiosos: el influjo del Voodoo

Pocas películas se han dedicado de lleno a rebuscar en el sugerente mundo de la religión Voodoo, y de éstas poquísimas han tratado el tema con rigor o con imaginación. De este tremendo objetivo sólo se ha despuntado lo que a la industria cinematográfica le ha interesado: los zombis. Se ha relegado a un término secundario, inexistente o inexacto la cultura de esa creencia y su procedencia. Ahora voy a detallar los ejemplos de films que han sabido mostrar con destreza este indómito mundo repleto de rituales, entradas hacia nuevas percepciones de antiguas tradiciones, donde el silencio y el secretismo es una arma de doble filo.

Yo anduve con un zombi (1943) de Jacques Tourneur parece un título más propio de la sección de Carteles de cine de este blog, pero que no os engañe la apariencia, pues es, tal vez, el primer film que testimonia con más o menos destreza el mundo de la religión Voodoo. Una enfermera se traslada a una isla de San Sebastián (en el Caribe) para tratar a la mujer de un terrateniente. Las diferentes tradiciones de Betsy y las de los foráneos eclosionarán en una terrible curiosidad para investigar qué tipo de ritos se están produciendo en ese sitio. Gente con la mirada perdida y desprendidos de su voluntad, reuniones secretas en los campos, clanes con opiniones muy distintas sobre la medicina deambularán delante de la vista de la enfermera, que intentará desentrañar el significado de tales acciones para sanar a su paciente.

La serpiente y el arco iris (1987) de Wes Craven es una de las mejores películas de este género y la que supo resaltar la vertiente fantástica, pero a la vez realista, del terreno de la religión Voodoo. En concreto se centra en los efectos y la existencia de los polvos zombificadores que se utilizan cuando alguien hostil traiciona los pilares inamovibles de esta creencia. Un antropólogo que intenta demostrar la existencia y capacidades de estos polvos resuelve en acometer una investigación en Haití para intentar recoger una muestra, y así ser analizada en un laboratorio y, tal vez, aprovecharse de sus propiedades en la medicina. Para ello deberá adentrarse en un mundo de un secretismo y sectarismo inescrutables. El protagonista deberá hacer frente a múltiples trampas en una sociedad que no entiende de costumbres occidentales. Los zombis reales aquí hacen su aparición: gente enterrada en vida y rescatada para convertirse en eternos esclavos inconscientes de su condición.

El corazón del ángel (1987) de Alan Parker, basada en una novela de William Hjortsberg (Falling angel), es una muestra de que se puede crear una historia de cine negro imaginativa y sutendada con elementos del Voodoo sin caer en el ridículo estrepitoso de muchos otros largometrajes. En el film vemos a un Mickey Rourke increíble en su condición de investigador y además no deja de sorprender la capacidad in crescendo que tiene el guión para cautivar más al espectador. Un detective recibe la llamada de un personaje estrafalario, Louis Cypher, que le contrata para que encuentre a un hombre llamado Johnny Favourite, el cual no ha cumplido las reglas de un extraño contrato con el primero al encontrarse desaparecido. La aparente facilidad del trabajo desembocarán en una hondonada de sangre, muertes crueles, sacrificios Voodoo y un desenlace maravilloso que complicarán el objetivo cada vez más. Un mundo infernal sin posibilidad de salida.

La llave del mal (2005) de Iain Softley demuestra otra vez la maravillosa capacidad de crear una historia muy sujeta a los cánones del Voodoo en el seno de la población de New Orleans. Una escéptica enfermera decide ir a cuidar a un paciente en medio de Louisiana, donde se arraigan mucho los mitos y leyendas sobre la magia negra y las ceremonias siniestras. Sin hacer caso de esas habladurías emprende una nueva vida en esa nueva sociedad rural. Cuando la dueña de la casa le entregue la llave maestra de ese inmueble y descubra un habitáculo escondido detrás de un armario se le revelará un mundo infestado de inquietantes misterios, terribles posibilidades y oscuros propósitos. Éste es, tal vez, el mejor film de este género, ya que se acerca de forma magistral al interesante y sobrecogedor mundo del Voodoo, con una atmósfera tan sofocante como las húmedas tierras de Lousiana. Altamente recomendado.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Planteamientos curiosos: psicópatas y asesinos; brutales y célebres

Hoy trataré el uso de las figuras de célebres asesinos y psicópatas de la historia en el cine. Aquí veremos los más despiadados y atenazantes testimonios y biografías de la criminología contemporánea.

Henry, retrato de un asesino (1986) de John McNaughton describe la vida de Henry Lee Lucas quien fue encarcelado por acuchillar a su madre. Una vez fuera empezó una vorágine sin límites de asesinatos: 350 víctimas atribuidas; más de 900 confesadas. Debido a que utilizaba métodos distintos cada vez que eliminaba a alguien, la policia tardó mucho en detenerlo. Por tanto, demostró lo fácil que era asesinar a cualquiera sin ser atrapado. En el film se alía con la hermana de su compañero de cárcel para emprender una batalla contra la humanidad: el aniquilamiento sistemático de cualquier persona. Una relación que es una suerte de bomba de relojería a punto de estallar.


Ted Bundy (2002) de Matthew Bright es el retrato más reconocido como modelo de asesino en serie: Theodore Robert Bundy. A partir de sus masacres contra mujeres jóvenes se acuñó el término de "serial killer" por primera vez. Un psicópata sexual que, paradógicamente, se convirtió en un objeto de deseo mientras permanecía en la cárcel esperando ser ejecutado. Recibía más de 200 cartas al día de mujeres enamoradas de él. Un caso brutal y sanguinario en la historia de la criminología de los USA. En el film se ven retratados los fracasos de los modelos de la sociedad norteamericana y la infancia del protagonista, marcada por la violencia, la falta de afecto y la represión sexual.


Ed Gein (2000) de Chuck Parello es la primera biografía oficial en cine sobre uno de los asesinos más impactantes de la historia universal del siglo pasado debido a sus macabras artimañas y ensañamientos con sus víctimas. El año 1957 fue arrestado el asesino que mutilaba a sus víctimas y luego les quitaba la piel para vestirse con ella. Innumerables películas han utilizado esta figura: La matanza de Texas, Psicosis, entre muchas otras. La cinta no demuestra un buen manejo de la inquietante historia que se tiene entre manos y llega a ser aburrida. La historia del maníaco que en su pequeña casa guardaba amontonados trozos de cadáveres colgados es un ejemplo de personaje que ha dado pie al modelo de asesino en serie de todos los films sobre este género.


El silencio de los corderos (1991) de Jonathan Demme es una perfecta descripción de los crímenes del pedófilo y coprófago Albert Fish. Ejecutado en 1936 y conocido como el "Vampiro de Brooklyn" perpetró crímenes con una alta dosis de sangre, vísceras y salvajismo caníbal. Entre sus víctimas cabe reseñar el brutal caso de una niña de 10 años que fue cocinada y comida por el psicópata. Muchísimas películas se han fijado en Fish para reseñar su tiranía hacia el ser humano y sus altas dosis de misantropía. Todas se basan en la recreación literaria que hizo Thomas Harris: Manhunter, Hannibal, El dragón rojo, etc. En la película aparece el asesino "Búfalo Bill", mezcla de los asesinos Ed Gein y Ted Bundy. El film destaca por su tensión y por la interpretación de Anthony Hopkins como icono cinematográfico de los sanguinarios malos del 7º arte.


Ciudadano X (1994) de Chris Gerolmo describe las andanzas del famoso "Carnicero de Rostov", un asesino ucraniano llamado Andrei Chikatilo. Debido a las guerras inconstantes en su país y los miles de cadáveres que se amontonaban en las calles de su localidad, se fermentó un psicópata desalmado que cometió alrededor de 50 asesinatos en 12 años. A pesar de ser un estudiante ejemplar, su físico fue motivo de burla y decidió armarse con un cuchillo para defenderse de las vejaciones que sufría constantemente. La imposibilidad de mantener una erección hizo que, cuando hizo brotar de una niña el primer fluido de sangre, notara una excitación increíble y decidió continuar una brutal campaña de aniquilamientos acompañados de canibalismo, tortura y amputaciones. La relación entre muerte y sexo hicieron de éste un fetiche llevado a límites insospechados. Debido a la gran carnicería que supone describir la vida de este asesino, el film no puede mostrar con detalle toda la morbosidad de los actos. Se basa más en la investigación que en la vida del asesino.

viernes, 19 de marzo de 2010

Planteamientos curiosos: Marihuana mon amour (4º parte)

Los años 70 han pasado por las revoluciones sociales y musicales de finales de los 60 y es por eso que, aunque encontremos algún que otro testimonio prohibitivo, la mayoría de cintas se ocuparán de hacer apología o comedia del tema. Se empezará a asociar diversión y libertad con el hecho de fumar hierba y, asimismo, en una moda que caracterizará una generación de jóvenes ávidos de nuevas sensaciones.

Keep off the grass (1970) es un panfleto prototípico de situación donde una madre descubre a su hijo completamente fumado: ojos rojos, tensión arterial baja, risas exageradas, etc. Su niño ya no es el mismo de antes.
En 20 minutos el director se ventila el problema como si estuviera grabando un sketch. La familia preocupada decide entablar una conversación seria con el drogadicto para que enderece su camino y pueda volver a ser una persona normal.
Como es de esperar, el chico entra en razón, reconoce sus fallos y limpia la hierba de sus negros pulmones. Otro testimonio sobre higiene moral.


Pot! Parents! Police! (1971) de Phillip Pine es un caso parecido al del mexicano José Bohr en Mariguana: el monstruo verde (1936), pues el mismo director escribe el guión y se dirige a sí mismo para protagonizar la cinta. Se puede considerar este film como el Reefer Madness (1936) de los años 70, adaptando toda su parafernalia anticannábica. Se mantiene, asimismo, la visión deturpada de esta droga como el mal más grande de la historia después de la barbarie nazi. En resumidas cuentas es un muestra de cómo la marihuana desgasta y destroza la vida de todas aquellas personas que la prueban. El título lo dice todo, pues denota el tono de la cinta.



The harder they come (1972) de Perry Henzell es una película que usa la marihuana para establecer una historia de acción con diferentes resortes. Está protagonizada por el cantante jamaicano Jimmy Cliff, quien en esta ficción es encarcelado por una pelea y decide explotar su carrera artística.
Una vez fuera de prisión empezará a meterse en el mundo de la compra y venta de marihuana, produciendo tremendas persecuciones contra la policía.
La cinta pretende mostrar la dura vida que se desarrolla en Jamaica, sitio de moda en esa época por la música reegae. La carátula es muy funky.
Os paso el tráiler de la película para que os hagaís una idea del film:




Keep off my grass (1975) -también titulada como Keep off! Keep off!, y que por el título parece una parodia del panfleto Keep off the grass- de Shelley Berman, o su nombre real Sheldon Leonard Berman, es una comedia sobre la marihuana y los hippies donde aparece uno de los integrantes de la banda Monkees, Mickey Dolenz. El éxito de la cinta debió ser pobre, pues fue la única incursión de Berman en el mundo de la dirección, dando paso a una carrera como actor. Además, esta película es increíblemente difícil de encontrar por la red. Parece que haya desaparecido del mapa. ¿Será por su punto de vista poco habitual sobre el cannabis en la época que por eso se la desterró? Es posible.


Up in Smoke (1978) de Lou Adler es un claro referente en las cintas apologéticas de la marihuana. Una desternillante comedia que trata la hierba como un claro divertimento y una forma de vida, dando lugar a escenas memorables dentro del panorama cinematográfico de películas gamberras, que dará paso a la larga lista de largos de las décadas posteriores. Con una banda sonora excelente, Cheech y Chong, 2 cómicos celebérrimos en USA, representan 2 jóvenes -amantes de la música y de las drogas- que deciden participar en un concurso de música rock, no sin antes haber robado un camión hecho de marihuana procedente de México. Este último dato parece recordar a modo paródico la cinta Free grass (1969) de Bill Brame. Un gran desfile de drogas. No os la podéis perder.
El traíler es delirante e invita a ver el largo cuanto antes:




A partir de esta última cinta prácticamente todas las películas que traten la marihuana contendrán el elemento cómico que era impensable en décadas anteriores. Aparte de alguna despreciable excepción, el uso del cannabis se volverá como una anécdota indispensable para hacer una comedia desternillante.
No os perdáis las próximas entregas cronológicas sobre el uso de la marihuana en el cine.