Mostrando entradas con la etiqueta charlie kauffman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta charlie kauffman. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de marzo de 2008

Being John Malkovich

Muy criticada fue la primera película de Spike Jonze y del guionista Charlie Kauffman del 1999. La gran mayoría de críticos apuntaron a dar, pero, ¿realmente tenían motivos? Viendo el panorama de films y guiones norteamericanos de los años 90 ésta era sin duda un soplo de aire fresco o, al menos, era algo distinto. El cine estadounidense estaba absolutamente encasillado desde hacía como mínimo 20 años y no parecía salir de allí. Soy de la opinión que todo esto cambió con la eclosión de las nuevas series de televisión, las cuales aprovecharon que los guionistas llevaban rechazados durante dos décadas y fueron recuperados para este formato. Ahora han cambiado las tornas y son las series de una calidad en las tramas infinitamente mejores que la mayoría de películas. La industria de Hollywood se merecía este revés por desdeñar la historia de un film.
Otra parte de la crítica, más anclada en todo lo que se salga de la normalidad, sea bueno o malo, ensalzaron hasta niveles insospechados Cómo ser John Malkovich. Y esto fuera tal vez demasiado; no era necesario tratarla como una película de culto, más bien, un film diferente y entretenido.
Ni la parte más conservadora del mundo cinematográfico, ni la más cool o fashion en busca de nuevas experiencias entendieron el film: lo infravaloraron o lo sobrevaloraron.
La película bebe de las fuentes de Franz Kafka sin duda, aunque de Lewis Carrol para los personajes está también clarísimo. A esto hay que añadir el toque surrealista de su humor, que no busca encumbrarse en ninguna torre de Babel de intelectualismo ni de pedantería.
Un marionetista sin trabajo decide adentrarse en el mundo laboral de las grandes oficinas. En un anuncio encontrará una labor a su medida, pero lo que descubrirá en una habitación detrás de una fotocopiadora dará un vuelco a su vida: se encuentra un pasillo que quien lo sobrepasa vive 15 minutos en la mente del actor John Malkovich y después acaba en la cuneta de una carretera de New Jersey.
Absolutamente absurdo pero sublime. El film tiene un punto de partida muy delicioso pero, hacia un poco más de la mitad, decae levemente.
Cualquiera se preguntará el por qué poner a John Malkovich. Bueno, él inicialmente no quería aparecer pero al final cedió. Su vida como persona y como actor son hasta ridiculizados de manera inocente: ningún personaje en la película sabe realmente qué películas ha hecho el actor; de ahí la gracia, yo creo.
Os dejo unos minutos imprescindibles para reírse sin parar del humor absurdo de la película. El protagonista se dirige a la entrevista de trabajo en las oficinas de Lestercorp. Divertidísimo.