Un nuevo mes, que se estrena con un vídeo relacionado con una anterior entrada de este blog, renace para dar otra muestra de los
musicales en el séptimo arte. Después de la histriónica visión de John Waters sobre este género en Hairspray (1988), en el año 2007 se quiso exprimir la fórmula con un remake protagonizado por numerosísimas estrellas hollywodienses con canciones pegadizas y ritmos y coreografías imitables. Vaya, todo lo contrario que pregonó Waters en su primigenia cinta, ahora a manos del director Adam Shankman. La esencia de la cinta se ve edulcorada si la comparamos con la ochentera pero, claro, son ópticas muy distintas. Aunque, eso sí, la laca hace su imperiosa aparición en peinados que ahora se nos antojan extravagantes, aunque deliciosamente kitsch.
sábado, 23 de enero de 2010
Más pelo y más sprays
lunes, 23 de noviembre de 2009
Pelo y spray
Otro número musical más para ritualizar la conmemoración habitual, pero esta vez de la mano de uno de los musicales más bizarros
del séptimo arte: Hairspray (1988) de John Waters. La incursión de este director en este tipo de género no minusvaloró su capacidad de mostrar la deliciosa basura a las que nos ha tenido acostumbrados desde sus inicios. La siempre increíble Lady Divine también hará su aparición en una cinta que recuerda la clásica historia de chica que quiere superarse a sí misma mostrando sus cualidades en el baile. Su físico será una traba, pero no su valor para girar las tornas de todos los herméticos clichés de la sociedad.
Se hizo una "aceptable" -pero muy distinta- versión otra vez en cine y en un musical de Broadway. Pero eso es otra historia.


