A veces dar más minutos a un cortometraje significa aumentar la intriga del protagonista y del espectador, dotando a la agonía de un punto álgido que sólo se consigue en las historias de terror psicológico. Un hombre dentro de un coche, un móvil y el interior de un maletero pueden ser herramientas más que útiles para urdir una trama agónica.
Punto muerto (2007) de Edgar Lledo intenta sumirnos en un ambiente atenazador a plena luz del día.
Adelante con él:
Punto muerto (2007) de Edgar Lledo intenta sumirnos en un ambiente atenazador a plena luz del día.
Adelante con él:
Pos no está mal, pero ¿porque hay sangre en la ropa del maletero? normal que se asuste el hombre.
ResponderEliminar¡Saludos!
Pese a alguna que otra cosa que no me termina de cuadrar, lo admito... esta muy bien. Es interesante por eso que comentas del destino, ese fatum que decían los griegos que juega con nosotros como si fuéramos, apenas, marionetas.
ResponderEliminarSaludos.
-Oskar108, se supone que él atropelló a alguien (en la oscuridad, creo) y todavía no sabe quién es. Esta persona está muerta y con heridas del atropello. Luego viene la confusión de si es su novia.
ResponderEliminar¡Saludos!
-Tomas, es cierto, algunas cosas vienen como muy precipitadas y necesitan ser resueltas. El destino juega malas pasadas a quien cree en él, aunque muchas veces acierte. El libre albedrío es el gran enemigo del destino.
¡Saludos!