Ahora mismo acabo de terminar un capítulo de la serie Little Britain y ha habido un fragmento que me ha llamado una poderosa atención, pues en él se encuentra, en estado más puro, el humor absurdo. Geniales momentos donde se produce la típica situación humorística entre un cliente y un vendedor, pero, eso sí, aquí se eleva a la enésima potencia lo estrambótico y lo raro. Un encanto de sketch que bien se vale estar en esta sección pues parte de una premisa tan estrafalaria como cómica, un hombre quiere un cuadro donde aparezca un caballo decepcionado. Adelante con él.
Cada personaje mantiene su desequilibrio a su manera, incluso Margaret, que no aparece. Una parodia excelente de una situación manida en miles de gags y que aquí se le da la vuelta a otro tipo de visión sobre el humor y a los pequeños detalles. Me he reído mucho con este vídeo.


