En la penúltima entrada ya reseñé esta excelente película de animación que se remueve en los recónditos vértices de nuestras consciencias para hacer aflorar nuestros miedos más oscuros, profundos, invisibles. Lo bueno es que aquí se hacen realidad; la respuesta no puede ser más pavorosa. Peur(s) du noir (2007) es un salto hacia la frontera entre nuestra imaginación y la realidad.
Largometraje articulado a partir de varios cortometrajes y con unos marcos narrativos muy sugerentes (un hombre que va desatando una jauría de perros violentos
y una mujer que reflexiona sobre los peores temores de la sociedad), supone la casi invisible línea entre el género de animación y los guiones de las películas con actores reales. Con unos trazos sencillos se expresan los máximos sentidos primarios de nuestro ser: el temor hacia nuestros propios fantasmas. La gran calidad de las reflexiones nos hace adentrarnos en un terreno que se nos antoja como muy íntimo: los dibujantes y directores están jugando con nuestros temas más tabú que nunca nos atrevemos a contar a nadie.
y una mujer que reflexiona sobre los peores temores de la sociedad), supone la casi invisible línea entre el género de animación y los guiones de las películas con actores reales. Con unos trazos sencillos se expresan los máximos sentidos primarios de nuestro ser: el temor hacia nuestros propios fantasmas. La gran calidad de las reflexiones nos hace adentrarnos en un terreno que se nos antoja como muy íntimo: los dibujantes y directores están jugando con nuestros temas más tabú que nunca nos atrevemos a contar a nadie. Adelante con este film que he escogido para vosotros:




