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domingo, 28 de septiembre de 2008

Planteamientos curiosos: psicópatas y asesinos; brutales y célebres

Hoy trataré el uso de las figuras de célebres asesinos y psicópatas de la historia en el cine. Aquí veremos los más despiadados y atenazantes testimonios y biografías de la criminología contemporánea.

Henry, retrato de un asesino (1986) de John McNaughton describe la vida de Henry Lee Lucas quien fue encarcelado por acuchillar a su madre. Una vez fuera empezó una vorágine sin límites de asesinatos: 350 víctimas atribuidas; más de 900 confesadas. Debido a que utilizaba métodos distintos cada vez que eliminaba a alguien, la policia tardó mucho en detenerlo. Por tanto, demostró lo fácil que era asesinar a cualquiera sin ser atrapado. En el film se alía con la hermana de su compañero de cárcel para emprender una batalla contra la humanidad: el aniquilamiento sistemático de cualquier persona. Una relación que es una suerte de bomba de relojería a punto de estallar.


Ted Bundy (2002) de Matthew Bright es el retrato más reconocido como modelo de asesino en serie: Theodore Robert Bundy. A partir de sus masacres contra mujeres jóvenes se acuñó el término de "serial killer" por primera vez. Un psicópata sexual que, paradógicamente, se convirtió en un objeto de deseo mientras permanecía en la cárcel esperando ser ejecutado. Recibía más de 200 cartas al día de mujeres enamoradas de él. Un caso brutal y sanguinario en la historia de la criminología de los USA. En el film se ven retratados los fracasos de los modelos de la sociedad norteamericana y la infancia del protagonista, marcada por la violencia, la falta de afecto y la represión sexual.


Ed Gein (2000) de Chuck Parello es la primera biografía oficial en cine sobre uno de los asesinos más impactantes de la historia universal del siglo pasado debido a sus macabras artimañas y ensañamientos con sus víctimas. El año 1957 fue arrestado el asesino que mutilaba a sus víctimas y luego les quitaba la piel para vestirse con ella. Innumerables películas han utilizado esta figura: La matanza de Texas, Psicosis, entre muchas otras. La cinta no demuestra un buen manejo de la inquietante historia que se tiene entre manos y llega a ser aburrida. La historia del maníaco que en su pequeña casa guardaba amontonados trozos de cadáveres colgados es un ejemplo de personaje que ha dado pie al modelo de asesino en serie de todos los films sobre este género.


El silencio de los corderos (1991) de Jonathan Demme es una perfecta descripción de los crímenes del pedófilo y coprófago Albert Fish. Ejecutado en 1936 y conocido como el "Vampiro de Brooklyn" perpetró crímenes con una alta dosis de sangre, vísceras y salvajismo caníbal. Entre sus víctimas cabe reseñar el brutal caso de una niña de 10 años que fue cocinada y comida por el psicópata. Muchísimas películas se han fijado en Fish para reseñar su tiranía hacia el ser humano y sus altas dosis de misantropía. Todas se basan en la recreación literaria que hizo Thomas Harris: Manhunter, Hannibal, El dragón rojo, etc. En la película aparece el asesino "Búfalo Bill", mezcla de los asesinos Ed Gein y Ted Bundy. El film destaca por su tensión y por la interpretación de Anthony Hopkins como icono cinematográfico de los sanguinarios malos del 7º arte.


Ciudadano X (1994) de Chris Gerolmo describe las andanzas del famoso "Carnicero de Rostov", un asesino ucraniano llamado Andrei Chikatilo. Debido a las guerras inconstantes en su país y los miles de cadáveres que se amontonaban en las calles de su localidad, se fermentó un psicópata desalmado que cometió alrededor de 50 asesinatos en 12 años. A pesar de ser un estudiante ejemplar, su físico fue motivo de burla y decidió armarse con un cuchillo para defenderse de las vejaciones que sufría constantemente. La imposibilidad de mantener una erección hizo que, cuando hizo brotar de una niña el primer fluido de sangre, notara una excitación increíble y decidió continuar una brutal campaña de aniquilamientos acompañados de canibalismo, tortura y amputaciones. La relación entre muerte y sexo hicieron de éste un fetiche llevado a límites insospechados. Debido a la gran carnicería que supone describir la vida de este asesino, el film no puede mostrar con detalle toda la morbosidad de los actos. Se basa más en la investigación que en la vida del asesino.