Se abre una nueva sección en este blog sobre una de las partes más poco reseñadas: los títulos de crédito del principio de un film. Esta parte suele ser una forma de preludio para lo que contendrá la cinta en sí y suele ser bastante anodina, aunque los ejemplos que subiré y pondré por entregas demostrarán que hay directores que se esmeran en que quede una buena y sugerente presentación.
Ginger Snaps (2000) de John Fawcett es un film canadiense con una atmósfera lúgubre, donde la morbosidad por la muerte y la estética neogótica han producido una trilogía.
La historia se centra en la neurótica y misántropa vida de dos hermanas, Ginger y Brigitte, que, soñando con suicidarse en un futuro próximo, ven cómo la aparición de un licántropo les cambiará la vida hacia una lucha entre ellas. Mujeres lobo al poder en una nueva y refrescante revisión del género de terror.
El principio no puede ser más atrayente y aterrador. Sublime a partes iguales.
Adelante:
La forma en que se muestran los distintos tipos de suicido es formidable y atenazante. Qué bien empieza un film así.
El segundo caso no es otro que la archiconocida y ejemplar cinta El club de la lucha (1999) de David Fincher, basada en el primer libro publicado del iconoclasta y abanderado de la literatura underground norteamericana Chuck Palahniuk.
No me voy a detener a explicar lo que ya se ha escrito sobre este film, sólo ceñirme a los títulos principales, donde viajamos a velocidad trepidante por el interior de la cabeza de Tyler Durden al ritmo de la música de The Dust Brothers.
¿Se puede pedir más para lo que vendrá luego con la increíble historia de nuestro protagonista?
Delicioso y frenético:
Hasta la próxima entrega.
Ginger Snaps (2000) de John Fawcett es un film canadiense con una atmósfera lúgubre, donde la morbosidad por la muerte y la estética neogótica han producido una trilogía.La historia se centra en la neurótica y misántropa vida de dos hermanas, Ginger y Brigitte, que, soñando con suicidarse en un futuro próximo, ven cómo la aparición de un licántropo les cambiará la vida hacia una lucha entre ellas. Mujeres lobo al poder en una nueva y refrescante revisión del género de terror.
El principio no puede ser más atrayente y aterrador. Sublime a partes iguales.
Adelante:
La forma en que se muestran los distintos tipos de suicido es formidable y atenazante. Qué bien empieza un film así.
El segundo caso no es otro que la archiconocida y ejemplar cinta El club de la lucha (1999) de David Fincher, basada en el primer libro publicado del iconoclasta y abanderado de la literatura underground norteamericana Chuck Palahniuk.No me voy a detener a explicar lo que ya se ha escrito sobre este film, sólo ceñirme a los títulos principales, donde viajamos a velocidad trepidante por el interior de la cabeza de Tyler Durden al ritmo de la música de The Dust Brothers.
¿Se puede pedir más para lo que vendrá luego con la increíble historia de nuestro protagonista?
Delicioso y frenético:
Hasta la próxima entrega.


