Muchos films se basan en libros o cuentos para recrear luego tramas a veces más sustanciosas, a veces infames y desastrosas. El problema es conocer y comprender realmente la historia que tienes entre las manos para que no se te escape y el resultado sea muy distinto o incongruente. Pero, tal vez, la gran problemática reside cuando uno ve un film y dice: "Yo esto lo he visto antes". Tal vez el guión sea una variación o repetición de algo ya hecho o, como en los casos que voy a tratar, se parte de una historia ya escrita pero no se dice. En los créditos de las películas suele salir quién dirige, quién interpreta, quién ha escrito el guión y, si es una adaptación (ya sea libre o rigurosa) de un libro, quién lo escribió y el título de la obra en cuestión.
Muy fácil era escoger al escritor argentino Julio Cortázar (1914-1984) para hacer un buen guión, pues es el gran maestro de la narración corta.
En la entrada de ayer lo tenéis en este mismo blog publicado y aquí tenéis el cuento para que lo podáis tener y leer cuando y donde queráis. Lo he colgado en descarga directa:
-El habitante incierto (2005) de Guillem Morales.
El relato de Cortázar trata, esencialmente, sobre dos hermanos que viven todavía en la gran casa en la que crecieron. Sin pareja y con una vida anodina y aburrida ven pasar los días sin detenerse a pensar en algo más allá de lo que tienen en su microcosmos: su casa.
El miedo a lo desconocido les provoca que vayan alejándose del monstruo invisible que está contaminando su espacio; sólo lo oyen moverse, no lo ven, pues a cada habitación que va alcanzando cada día, ellos van cerrando las puertas detrás suyo. Esto provocará que esta situación kafkiana (asumir una situación incongruente y no rebelarse, sólo aceptarla) se vuelva en contra suya, pues irán cediendo espacio al desconocido invasor hasta que acaben viviendo en un pequeño cuarto y terminen dejando la casa y tirando las llaves por una cloaca. Un detalle: ¿y el reloj? ¿por qué se lo quedan? Es lo único que se quedan. Ahí lo dejo.
De este relato se hicieron dos adaptaciones (éstas sí decían que se basaban en Cortázar):
-House taken over (1997) de Liz Hughes (cortometraje).
El habitante incierto es una película que desde el principio vemos que se apoya en el relato de Cortázar. La cámara sobrevuela los planos de la casa y se produce la misma situación que en el cuento, salvo por las originalidades que ha aportado el guionista para enriquecer a su manera el film. De hecho el punto de salida reside en cambiar al hermano y a la hermana por una pareja. Aquí tenemos, por tanto, a una pareja que deciden separarse y él, el arquitecto Félix, se queda solo en su casa con sus fantasmas interiores. Un día decide dejar entrar a su casa a un extraño para que llame por teléfono y aquí es cuando el protagonista vivirá intrigado en que esa persona todavía está en su casa. Lo mejor de la película reside en que está dividida en 2 partes: la del invadido y la del invasor. Sugerente planteamiento. Para anotar algo en contra, aparte de no decir que se adapta libremente o no tanto en el cuento, la película podría dar incluso más de sí. Sobretodo en la parte final que culmina la historia. De todos modos es una película inusual en el panorama cinematográfico español. La protagonista, Mónica López, recibió el premio como mejor actriz en el festival de Sitges.Ils es una excelente película, buena por su atmósfera y su terror intenso pero, por el contrario, muy criticada, y lo es por varias razones: tiene un principio pésimo y dice que se basa en hechos reales. Esto último debería ser una buena razón para verla, pero no es realmente cierto que así lo fuera, pues se nos muestran detalles que nadie podría saber, o sea, el director ha inventado partes y, sinceramente, creo que se ha recreado la realidad. Cuando la miréis sabréis a lo que me refiero. De todos modos, a mí me parece acertadísima la plasmación
del miedo de los protagonistas y el golpe final: ¿quién o qué se esconde en la casa?. Y en el final es donde casa perfectamente el hecho de que se base en una realidad y la ficción. Esta es una cinta que ha sido muy vilipendiada por su oscuridad, pero es que así lo requiere el film, pues se dota de una opresión que pocos directores saben hacer, o lo hacen con demasiados artilugios o efectos especiales, aquí todo es natural. La sensación de miedo es aquí un logro indispensable, muy bien encontrado.
La historia trata de una profesora, Clémentine, que decide con su marido, que es escritor, irse a vivir a Bucarest, pero en una casa apartada de todo (hay un poco de tópico aquí). Un día unos desconocidos invaden progresivamente su casa y los protagonistas van cediendo hasta que deciden contraatacar o, simplemente, escapar, pues no se traslucen buenas intenciones en los invasores. Aquí empezará una vorágine de locura y terror real, no impostado ni sobreactuado, que arrastrarán al espectador a las altas cotas del miedo. Muy recomendable para quien quiera saborear las diferentes vías de transmitir terror en un film.
El principio del film, como he dicho antes, no es nada acertado, pues no tiene nada que ver con el resto. Se recrea una situación que se ha repetido en centenares de películas baratas de este género, y es algo injusto, porque lo que viene luego es mucho mejor. Una madre y su hija tienen una avería en la carretera y algo las ataca y las asesina. No es una buena introducción, pues a priori parece un film tópico y típico.
Para mí es una más que excelente cinta de terror y para quien no la haya visto os dejo el tráiler que se emitió antes del estreno:
Por tanto, hemos visto 2 películas que se apoyan sobre el texto de Cortázar pero barnizándolo de terror, algo que los dos protagonistas del cuento prácticamente no sienten, sólo el lector. Además han añadido algunos elementos para adecuar el texto a sus necesidades, aunque no lo digan ni lo reconozcan.



