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jueves, 9 de octubre de 2008

Spider

"Todo es diversión y juegos
hasta que alguien pierde un ojo"


Así de contundente es la frase con la que se inicia el segundo cortometraje del genial Nash Edgerton, que con Lucky (2005) empezó a mostrarnos este género como un artefacto de relojería a punto de estallar. Spider (2007) vuelve a estar protagonizada por el mismo director y, con su solidez de siempre, vuelve a reseñarnos una historia efectista a los ojos de cualquier espectador. Sencillamente genial hasta el último momento.



Las pequeñas bromas o juegos nos pueden llevar a resultar las más catastróficas consecuencias. De una riña pasamos a unos momentos de júbilo y de ahí al susto, para concluir con una tragedia. Las fluctuaciones asombrosas que nos puede dar nuestra existencia.
Para concluir esta entrada qué mejor que volver a difundir el primer corto de este director. Una asombrosa manera de manejar los mecanismos de una historia y de nivelar la tensión tanto como él quiere: una muestra más que ejemplar de saber lo que se hace detrás de una cámara. Sin duda es éste uno de los mejores cortometrajes que podáis ver, Lucky:



Comienza 'in media res', es decir, con la acción ya empezada y termina con un final tajante de estupor. Aunque eso sí, las preguntas vienen luego sobre qué hace allí ese personaje (el mismo Edgerton), quién es él y quién lo ha puesto allí,... Cine que perdura después del visionado.

martes, 26 de febrero de 2008

In media res

Os presento dos cortometrajes completamente distintos en la estructura narrativa como en el tipo de trama que tratan.
Lucky (2005) de Nash Edgerton es un corto de acción donde, a modo de cuento o microrrelato literario, la historia ya está empezada (comienzo "in media res") y todo va dirigido hacia el final. La historia contiene un tópico moderno muy sugerente: una persona está encerrada en un sitio y no sabe qué hace allí, ni cómo ha llegado. Lo mejor: el punto de vista del espectador; tampoco él lo sabe y conoce la situación igual que el protagonista.



La ruta natural (2006) de Álex Pastor no necesita muchas presentaciones, premiadísimo cortometraje y muy merecido. Desde el título todo está perfectamente meditado para converger el palíndromo ("palabra o frase que se lee tanto del derecho como del revés y tiene el mismo sentido") con el proceso de la vida y la muerte. Aquí una gran historia se sintetiza y se reelabora a sí misma, juega con una estructura narrativa de espejos, donde el reflejo es la inversión de la imagen real. Imágenes muy bien logradas que van más allá de lo explicado y que requieren que las fragüemos en nuestra cabeza paladeando el sabor que nos ha dejado.